viernes, 20 de agosto de 2010

Buscarini y Gabriel y Galán.


Para los amantes de la poesía, que aunque no lo parezca somos muchos, os dejo dos poemas de mis admirados poetas…

Armando García Barrios «Armando Buscarini», el más genial poeta bohemio de principios del siglo pasado. Nació en La Rioja en Ezcaray en 1904 y murió en Logroño en 1940.

José María Gabriel y Galán, entrañable poeta, cantor como nadie de la vida y costumbres rurales. Su poema dedicado a un rico, me impresiona. Nació en Frades de la Sierra (Salamanca) en 1870 y murió en Guijo de Granadilla (Cáceres) en 1905.


El cafetín de los parias

En mis terribles horas de dolor y anemia,
cuando en la alta noche cae la implacable helada,
pálido y ojeroso, con la faz demacrada,
busco en un cafetín albergue a mi bohemia.

Cafetín de la noche. Una roja caldera
entre columnas de humo y olor a aceite frito,
y hacinada en las mesas la gente pordiosera
que descansa del diaria mendigar infinito.

La luz amarillenta ponen los reverberos
del cafetín. Acaso los tristes pordioseros
hablan con voz doliente, y en esa rebelión

que muestran en sus santos semblantes demudados,
se ve que la miseria los tiene aprisionados
en la cárcel eterna de la Resignación.

Armando Buscarini



Poema, a un rico (soneto)

¿Quién te ha dado tu hacienda o tu dinero?
O son fruto del trabajo honrado,
o el haber que tu padre te ha legado,
o el botín de un ladrón o un usurero.

Si el dinero que das al pordiosero
te lo dio tu sudor, te has sublimado;
si es herencia, ¡cuán bien lo has empleado!;
si es un robo, ¿qué das, mal caballero?

Yo he visto a un lobo que, de carne ahíto,
dejó comer los restos de un cabrito
a un perro ruin que presenció su robo.

Deja, ¡oh rico!, comer lo que te sobre,
porque algo más que un perro será un pobre,
y tú no querrás ser menos que un lobo.

José María Gabriel y Galán.


6 comentarios:

D.F. dijo...

Me quedo con el segundo...

Álvaro Tilo dijo...

Gracias por tu visita.Un cordial saludo.

ZáLeZ dijo...

Hola Alvaro:
La mayoría a los que la poesía les "soslaya" casi siempre es porque no se detienen tranquilamente y leen despacio intentando captar "el escenario y la esencia". Cuestión de vagancia.
A mí me pasa, lo reconozco, pero creo que sé valorarla como se merece.
Las he leído y son preciosas.
Un cordial saludo,

Álvaro Tilo dijo...

Es fácil y entendible, Zález, que ocurra como bien dices.

Entiendo que en este mundo donde se vie tan deprisa no haya demasiado tiempo para leer tranquilo y pausado un buen poema.

Me alegro que te hayan gustado.

Un cordial saludo.

D.F. dijo...

Alvaro, la segunda parte aunque sea poesia, no entra en mis "canones" de poesia. Yo, seguramente por ignorancia, asocio poesia con amor y tal y esa, la verdad, se me empalaga un poco....

¿Quién te ha dado tu hacienda o tu dinero?
O son fruto del trabajo honrado,
o el haber que tu padre te ha legado,
o el botín de un ladrón o un usurero.

Si el dinero que das al pordiosero
te lo dio tu sudor, te has sublimado;
si es herencia, ¡cuán bien lo has empleado!;
si es un robo, ¿qué das, mal caballero?

Yo he visto a un lobo que, de carne ahíto,
dejó comer los restos de un cabrito
a un perro ruin que presenció su robo.

Deja, ¡oh rico!, comer lo que te sobre,
porque algo más que un perro será un pobre,
y tú no querrás ser menos que un lobo.

Esto es un Himno...
Un saludo...

Álvaro Tilo dijo...

La verdad es, que este soneto es un poema durísimo. Algo muy importante tuvo que ver o vivir Gabriel y Galán para sentir la necesidad de contarnos lo que presenció.

Me gusta tu definición de Himno. Evidente lo es; es un canto a la solidaridad.

Un cordial saludo.