En el encuentro que tuvimos los amigos este fin de semana en el viejo molino y después de hablar de Garzón, Zapatero, Rajoy y la madre que les parió a todos, pasamos a hacerlo de pintura. Ninguno somos expertos en ese bello arte, pero nadie nos puede quitar que tengamos cada unos gustos muy determinados. Unos se inclinaban por Goya, como el pintor más grande, otros por Velazquez, El Greco etc. Todo muy normal. De ahí y como ocurre siempre, fuimos saltando y llegamos hasta Picasso y al hablar del malagueño inevitablemente surgió hacerlo de su “Guernica”. A la mayoría no nos impresiona nada pero a otros mucho, aunque no sé si por el arte de la pintura o la supuesta ideología que intenta reflejar.
Llegados a este punto casi todos estuvimos de acuerdo, cosa rara, de que Picasso se aprovechó de los dramáticos momentos que se vivían en España para hacer negocio y vender a
Textualmente y no hace muchos tiempo, publicó en su “blog”, lo siguiente:
«EL GUERNICA», PICASSO, MÉJICO… (título)
«El genial Picasso, ha pasado a la historia como uno de los grandes pintores de todos los tiempos o al menos, eso dicen los entendidos. Creo, no obstante, que hay otra faceta poco relevante e importante de su vida, pero algo determinante. Era un tacaño y pesetero y no aprovechar cualquier circunstancia, aunque fuera mínima, para ganar dinero, no lo llevaba bien.
Pero Picasso también se llevó a la tumba uno de los grandes misterios que rodean a una de sus emblemáticas obras.
Hablemos del «Guernica» y de la guerra civil española. El Frente Popular de
Por otra parte, los nacionalistas vascos, siempre oportunistas, se sintieron orgullosos de poder mostrar al mundo a través del malagueño, el horror del bombardeo de la villa foral que fue mucho menos grave que cualquier de los cientos que se dieron en otros lugares de España e incluso en alguna otra población vasca.
Ellos a lo suyo y hoy todavía siguen presionando sin ninguna razón objetiva ni sentido, salvo para regodearse en su propio victimismo , que el cuadro esté en Guernica o al menos exponerlo allí, ignorando los informes técnicos que se han cansado en decir que no es posible otro viaje, peligra la tela. Ha sufrido ya muchos traslados; pero eso a ellos… no les importa, ellos a los suyo, como siempre. “Lo mío, mío y lo de los demás si se puede también”. Insaciables y lo peor o mejor dependiendo del lado de la orilla donde se esté es que TODOS los vascos sin excepción reman en el mismo sentido en algunos temas concretos.
Es de resaltar la amargura del Presiente Azaña cuando habla de la colaboración vasca (léase, el ejercito de gudaris del PNV) a la causa de
Pensar que Picasso se inspiró o que tomó como ejemplo el bombardeo de la ciudad vizcaína, es al menos muy dudoso. Le fue más o menos impuesto el título, vio una oportunidad de oro en unos bocetos y en un cuadro terminado taurino que sin duda sabía que podía encajar y gustar a todos sin problema, se vio con buenos dineros y encima, hasta podía pregonar su sentir republicano… No lo dudó. Todo era perfecto.
Esos animales, esa sangre, ese dolor que transmite el cuadro “El Guernica” es el reflejo de lo que ocurre en todas corridas de toros, donde desde el primer instante al último todo es tragedia. Es la lucha a muerte entre un toro y un torero; siempre con trágico resultado para el toro y los caballos, que en aquella época, solían tener el mismo trágico final.
Vais a permitirme que copie textualmente lo manifestado por un relevante e insigne personaje de la época.
«El responsable de
Cuando se produjo el bombardeo de Guernica en 1937 y el Gobierno del Frente Popular le encargó un cuadro sobre ese tema, Picasso presentó con algún retoque el que tenía con ese tema taurino. El hecho no pasó desapercibido a
No es el único testimonio. Hay más y todos encaminados a aclarar lo mismo. Lógicamente los planteamientos del nacionalismo vasco son totalmente opuestos pero pensar en comportamientos diferentes por parte de ellos, era y es pura quimera.
Cada cual que opine lo que quiera; al final todos o casi todos, reflejarán sentimientos dignos de tenerse en cuenta.
Saludos.»
Hasta aquí el comentario de nuestro amigo.
Nuestro cordial saludo y hasta la próxima.




