martes, 11 de enero de 2011

Juan Carlos, duque de Atenas y Neopatria


Todos conocemos que Juan Carlos, tiene entre otros muchos, el título de rey de Navarra; de Gibraltar etc. etc. Nos parece normal pero si a continuación agregamos que también es duque de las ciudades griegas, Atenas y Neopatria, puede sorprendernos.

Para los que no conocíamos este hecho histórico, como era mi caso, al descubrirlo no hubo más remedio que darse a la lectura y buscar información de los motivos o razones por las que el Rey de España, es a su vez, duque de capitales helenas.

Hay que remontarse siglos atrás; es la época de los ALMOGAVARES, que vivían en la zona pirenaica del Reino de Aragón del que eran súbditos. Curiosamente de estos aguerridos luchadores de origen aragonés- catalán y de sus victorias militares en el oriente europeo, hereda el Rey de España como heredero universal de todos los títulos que ostentaba la Corona Aragonesa, los ducados que comentamos.

Todo comienza y se empieza a tener noticias de este cuerpo a partir de principios del siglo XIII, cuando solían hacer incursiones en tierras musulmanas (de una duración de uno a dos días), estructurados en escuadrones de doce hombres, comandados por un almugaten (del árabe-mucaddem, «el capitán», «el que dirige») y si era una operación de mayor envergadura por un adalid (del árabe al-dalla, «enseñar el camino», "guía"), de designación real.

Formaban una hueste numerosa, puesto que Pedro III de Aragón (1276-1285) llevó a unos 15.000 en sus expediciones a Túnez y Sicilia.

Tras combatir en la Reconquista y en el sur de la península itálica, realizaron sus gestas más importantes en Oriente, principalmente en el imperio bizantino durante el siglo XIV. La expedición de los almogávares al Imperio Bizantino es fruto principalmente del deseo del emperador bizantino Andrónico II Paleólogo tenía urgente necesidad de tropas para conjurar el peligro turco que avanzaba desde Asia Menor.

Formaron, siempre dependientes del Reino de Aragón, la Gran Compañía Catalana Mega Dux, al emperador bizantino, lo cual le fue concedido. La expedición zarpó de Sicilia en el verano de 1302 contando con 32 naves y 2.500 soldados, que, junto con sus mujeres e hijos, contabilizaban un total de 7.000 personas. teniendo al frente a Roger de Flor, que pidió esposa y el título de

Tras su llegada a territorio bizantino, y tras una escaramuza con unos genoveses y Éfeso que deja a 3.000 de ellos muertos, entran en batalla contra los turcos, terminando con la vida de unos 13.000 (todos los varones mayores de diez años, no se hacían prisioneros). Prosiguen obteniendo grandes éxitos en su lucha, tomando Filadelfia, Magnesia , y obligando a los turcos a retirarse en Cilicia y en Tauro, Ramón Muntaner, uno de los integrantes de la expedición, narra en su Crónica de los Almogávares que en la batalla de Monte Tauro se enfrentaron a un ejército de unos 40.000 turcos, que se retiraron tras perder aproximadamente 18.000 hombres.

Sin embargo, luchas de poder y problemas de avituallamiento hacen que se encaminen hacia Tesalia, que un siglo antes había caído en manos de barones francos tras la Cuarta Cruzada, y no había sido recuperada por los emperadores de Nicea al tomar Constantinopla.

En 1304, el emperador de Bizancio nombra césar a Roger de Flor, lo cual fomenta las intrigas palaciegas. Tras pasar el invierno en Gallípoli, planean regresar a su lucha contra los turcos, pero Miguel, hijo del emperador, invita a Roger de Flor a una celebración en su honor en Adrianópolis. Tras los festejos, unos mercenarios alanos contratados para tal efecto asesinan a Roger de Flor y a la guardia que lo acompañaba: era el 4 de abril de 1305. Confiaban que los almogávares, sin líderes, se rindieran. Éstos, hacen justo lo contrario, comienzan la llamada «venganza catalana», arrasan pueblos y aldeas y derrotan a los griegos. Alarmado el Emperador, manda un gran ejército contra ellos, pero los almogávares se alzan con la victoria, matando a unos 26.000 bizantinos. A continuación persiguen a los mercenarios alanos, asesinándolos a todos menos a sus mujeres: 8.700.

Terminada su venganza, los almogávares forman un consejo de gobierno (Consell de Dotze) y son contratados por el duque de Atenas para luchar contra los griegos. Sin embargo, una vez realizado el trabajo, el barón franco se niega a pagarles y los almogávares se enfrentan a él, derrotándolo en la batalla del río Cefis (1311) y toman posesión del ducado en nombre de la Corona de Aragón, negándose a devolverlo al teórico legítimo heredero del barón. El Papa los insta a devolver el territorio, pero al negarse, los excomulga en 1318.

En este periodo, los almogávares aprovechan para ampliar sus territorios con Neopatria (las tierras del duque de Tesalia, muerto sin descendencia), pasando estas tierras al control de la Corona de Aragón.

En 1331, un fuerte ejército armado en Francia con el beneplácito del Papa intenta recuperar Atenas, pero es derrotado. El dominio de los reyes de la Corona de Aragón sobre estos ducados se mantuvo hasta 1391.

La relación completa de los títulos de Juan Carlos es:

  • Majestad Católica
  • Rey de España
  • Rey de Castilla y León
  • Rey de Aragón
  • Rey de Navarra
  • Rey de Asturias
  • Rey de Galicia
  • Rey de Granada
  • Rey de Algeciras
  • Rey de las Islas Canarias
  • Rey de Valenci
  • Rey de Toledo
  • Rey de Córdoba
  • Rey de Murcia
  • Rey de Jaén
  • Rey de Cáceres
  • Rey de Badajoz
  • Rey de Gibraltar
  • Rey de los Algarves
  • Rey de las Indias Orientales y Occidentales
  • Rey de las Islas y Tierra Firme del Mar Océano
  • Rey de Córcega
  • Rey de Jerusalén
  • Rey de Cerdeña
  • Archiduque de Austria
  • Duque de Borgoña
  • Duque de Cantabria
  • Duque de Brabante
  • Duque de Atenas y Neopatria
  • Duque de Milán
  • Condado de Flandes
  • Condado del Rosellón
  • Conde de Habsburgo
  • Conde Barcelona (desde 1993)
  • Conde de Covadonga
  • Conde del Tirol
  • Señor de Vizcaya
  • Señor de Molina
  • Señor de Puerto Real
  • Señor de la Isla de León

Cada cual puede tener y sacar sus propias conclusiones sobre las monarquías hereditarias; todas serán válidas y dignas de ser respetadas.

sábado, 8 de enero de 2011

Imborrables recuerdos de Sevilla


Puede resultar una frivolidad y de hecho puede que lo sea; que recién pasado el día de Reyes, hable de la Semana Santa; pero como me encanta vivir mis propios contradicciones, lo hago sin rubor y sin esperar nunca que nadie les entienda. Sería demasiado aburrido que nos entendiéramos siempre los unos con los otros.

Pues sí., hoy voy a hablar de Sevilla, mi añorada ciudad andaluza; el lugar donde pasé los mejores años de mi vida y perdón por decirlo una vez más. Mis recuerdos son imborrables y mis días vividos allí jamás los podré olvidar y me temo para mi mala suerte, que nunca más los podré volver a repetir.

Una de las cosas que me dejaron huella de los sevillanos, es su compromiso con las costumbres que allí se han dado ellos mismos y el fervor e intransigencia que emplean si es necesario , para que nunca se puedan romper sus tradiciones. Jamás se perdonarán entre ellos que alguien lo intente hacer y por supuesto, nunca consentirían que alguien desde fuera intentara imponer su voluntad.

En Semana Santa, desde lunes al domingo, todos los días hay procesiones por las calles sevillanas. Todas desde sus respectivos templos confluyen en el centro para hacer lo que se llama “La Carrera Oficial” que obligatoriamente todas deben recorrer todas las hermandades. Para los que conozcan Sevilla, se inicia a la altura de La Campana, allí, todas han debido cumplir el horario fijado y todos los hermanos mayores deben pedir la venia para poder continuar por Sierpes, Plaza de S. Francisco Javier y ya entran la Avda. de la Constitución camino de la Catedral. El orden es total y absoluto, ya que no se permite el paso de nadie excepto los cofrades y música.

Pero vayamos a la “Madrugá” que es cuando procesionan las más emblemáticas hermandades sevillanas. Es la gran noche de la Semana Santa de Sevilla. Todas salen de sus templos antes de la media noche y ya no regresarán hasta bien entrado la mañana del viernes, incluso a primera hora de la tarde como es el caso de La Macarena. Impresionante noche. Las seis que procesionan son: El Silencio, El Gran Poder, Esperanza Macarena, El Calvario, Esperanza de Triana y Los Gitanos, ese es el orden.

Pero algo ha ocurrido antes de que se inicien la salida de Jesús del Gran Poder y La Macarena. Ocurría que los primeros debían esperar antes de entrar en la carrera oficial, a que terminara de pasar La Macarena, lo cual suponía estar más de una hora allí parados y para intentar solucionar este problema, al final del siglo XVIII, solicitaron formalmente a la Hermandad de La Esperanza Macarena, que les dejaran pasar primero y así no se producía este parón en los primeros. Se hicieron las cosas, como se hacen en Sevilla, con toda seriedad y solemnidad y aceptaron que así fuera, pero cumpliendo los del Gran Poder unos requisitos de por vida. Lo más importante fue que se les concedía la venía «Por una sola vez y sin que sirva de precedente» lo cual implica que todos los años lo tienen que solicitar y los “macarenos” concedérselos. Así ocurre desde hace más de dos siglos responsables encapuchados de Jesús del Gran Poder visitan la capilla de la Macarena, rezan unos preces establecidas y solicitan la venia para pasar primero en el desfile procesional. Le conceden la solicitud, se saludan fraternalmente y regresan a su iglesia parroquial, sabiendo que un año más que pasaran en segundo lugar, detrás del Silencio, en vez de hacerlo los terceros como les correspondía. ¿Qué ocurrió un año? Por el motivo que fuera, una tarde noche del Jueves Santo, la Hermandad de Jesús no solicitaron la venia y los de la Macarena, cumpliendo fielmente lo acordado, no pararon y pasaron primero.

Cosas de la entrañable Sevilla que tanto añoro. Cosas que a veces viviendo fuera no llegas a entender y cuando te has integrado en su vida, las entiendes como cualquier otro sevillano.



jueves, 6 de enero de 2011

Los canzolcillos de Juanito

Juanito, es mi amigo barman que cada día detrás de su barra de trabajo, me prepara un café o una copa de vino que son prácticamente las dos únicas bebidas que tomo. Nos conocemos hace ya muchos, muchos años y nuestra relación dejó hace mucho tiempo de ser profesional para convertirse en amistad.

Juanito, a pesar del cariñoso diminutivo, está ya en edad madura aunque parezca que por él no pasan los años.

Ayer, a la hora del café, estuvimos hablando un rato y en la conversación salió el tema de los Reyes Magos. Me estuvo contando que a su mujer, la iba a regalar el consabido frasco de colonia y algún electrodoméstico pequeño que quería para casa. Le pregunté por el regalo que esperaba recibir él y con voz solemne me dijo que este año lo tenía más claro que nunca: CALZONCILLOS. Me intrigó su rotundidad, así se lo dije y me habló del motivo por lo que así pensaba, con lo cual, y después de escucharle atentamente, tampoco yo lo pongo en duda: CALZONCILLOS.

¿Qué ocurrió? La semana pasada, fue acompañando a su mujer e hija a un bazar de chinos; mientras la madre y la muchacha se dedicaban a buscar algo concreto que necesitaban, él se quedó mirando en la zona de ropa de hombre. Estando en ese menester, aparecieron las dos y María (así se llama su compañera) le preguntó qué miraba. Juanito, le dijo que estaba viendo unos calzoncillos de colorines que le habían llamado la atención. Al instante, me seguía contando, observó como a ella se le iluminaron los ojos, al tiempo que esbozaba una ligera sonrisa. Le insistió en un par de ocasiones si le gustaban y mi amigo le dijo que sí, por lo que “blanco y en botella” es fácil suponer el final; y es que no se pueden dar tantas facilidades. En fin… este año, Juanito, tendrá por Reyes, es decir, habrá tenido hoy mismo, 6 preciosos calzoncillos a rayas y cuadritos que supongo le marcarán con todo rigor y vigor su virilidad al tiempo que le harán que explosione su ego varonil.

Tengo que esperar hasta esta tarde para tener certeza del regalo y si soy sincero, siento enorme curiosidad por el desenlace, que como ya habéis imaginado, os contaré otro día.


martes, 4 de enero de 2011

Hicieron camino al andar...



De la más importante reina que ha tenido España, Isabel, nos han contado casi todo, pero hay pequeños detalles que aunque conocidos, en muchas ocasiones han pasado desapercibidos sin duda debidos a la gran personalidad de nuestra reina y a su buen hacer como gobernante. Es todo un ejemplo.

Si queréis podemos compartir algunas facetas muy concretas, que sin duda hicieron que fuera una de las mujeres más admiradas de toda nuestra historia.

La gran reina, Isabel, fue una mujer menuda y graciosa, blanca y rubia, como casi todos los Trastámaras, con ojos claros entre azules y verdes y expresión serena, como de gran paz interior. Profundamente introvertida, escuchaba, sin embargo, los consejos que se le daban. Su inteligencia era juvenil y despierta, con capacidad para el asombro. Fue muy aficionada a libros y poseyó una biblioteca abundante y variada. Piadosa en extremo se rodeó de hombres del tipo de fray Hernando de Talavera, que no pueden ser reputados como fanáticos. Con Cisneros era más capaz de sentir respeto y confianza hacia su valer que afecto a su persona. Tenía un sentido de la justicia como del deber fundamental de los reyes, que a veces ejercía con rigor y, desde luego, sin dejarse doblegar por dinero o influencias. El remate de su carácter le constituye, sin embargo, cierto ánimo alegre y caritativo que, sin desmentir la solemnidad de la autoridad real, le permitía usar de chanzas como aquella famosa frase en que decía que si tuviese tres hijos haría al uno rey, al otro arzobispo de Toledo y al tercero «escribano de Medina del Campo», o de frases llenas de amor como la conocida posdata a Gómez Manrique para que viniese a cuidar a su mujer. Todas las generaciones castellanas han manifestado unánimes, a pesar de sus opiniones políticas, la admiración por la gran reina.

Es paradójico que Isabel, la mejor reina que ha tenido España, fuera hija de Isabel de Portugal, que murió loca, y madre de Juana I, que también fue loca. Esta hija y madre de locas gobernó a España con más cordura y sabiduría que ningún otro rey. Ella fue la fuerza dirigente en la empresa de Granada, y en el Descubrimiento de América. El ilustre escritor del Renacimiento italiano, Baltasar de Castiglione, escribía en 1507: "Afirman todos cuantos la conocieron haber hallado en ella una tan divina manera de gobernar que parecía casi bastase solamente su voluntad para que, sin más ruido, cada uno hiciese lo que debía; a tal punto que apenas nadie osaba, ni en su propia casa y secretamente, hacer cosa que creyese que a ella habría de desagradar... Ella supo juntar tan admirablemente el rigor de la justicia con la blandura de la clemencia y con la liberalidad, que en sus días no hubo ningún bueno que se quejase de ser poco remunerado, ni ningún malo de ser demasiadamente castigado. Y de esto nació tener los pueblos hacia ella una suma reverencia mezclada de amor y de temor, la cual está todavía tan arraigada en el ánimo de todos que parece como si pensasen que ella desde el cielo les mira, y desde allí les deba enviar alabanzas o reprensión". El éxito de su reinado se debe tanto a su enérgica actividad como a la selección de excelentes colaboradores, tales como el Cardenal Cisneros y el Gran Capitán.

Durante su reinado la corte estaba en constante movimiento, con todos sus hijos nacidos en lugares diferentes, de acuerdo con las necesidades del momento. Tampoco fue ajena a la inquietud intelectual de la época, como lo demuestra el hecho de comenzar a estudiar latín con la famosa maestra Beatriz Galindo, conocida como La Latina. Antonio de Nebrija, el príncipe de los humanistas castellanos, presentó su famosa Gramática a Isabel en la Universidad de Salamanca en 1492, al tiempo que Colón la exponía su fantástico proyecto. Su protección a los indios de las recién descubiertas tierras americanas fue admirable. Cuando Colón regreso con algunos indígenas, la reina reaccionó con autoridad:"¿Quién le ha dado al Almirante permiso para esclavizar a mis súbditos?"



domingo, 2 de enero de 2011

Empezó el nuevo año...


Ya hemos empezado un nuevo año y me temo que será igual de malo o incluso peor para la mayoría de los ciudadanos españoles. Para los de siempre, en especial para la clase política, será un año con expectativas electorales importantes y en el tema económico particular de ellos, más de lo mismo ya que ha nacido con los mismos previlegios sociales y económicos para este ejército de políticos que en su mayoría se distinguen por su escasa eficacia y probada vagancia.

Sobre muchos temas hubiera querido escribir en este casi mes que he estado ausente; la mayoría eran las cosas próximas, principalmente de nuestra tierra que han ido pasando por delante de nosotros y de las que alguna vez habrá que hacer algún comentario.

No obstante, voy hacer un pequeño resumen en espera de que un día, si las circunstancias lo aconsejan, vean mi opinión como anuncio en el párrafo anterior.

En primer lugar me gustaría hablar de la rabieta infantil de niños engreídos y tontitos que me produjeron las palabras y presión, sin ningún sentido razonable, de las autoridades burgalesas (PP en especial) para conseguir la modificación de la pista de aterrizaje en el desértico aeropuerto de Burgos. ¿Argumentos? Ninguno coherente, tan solo el sentirse en inferioridad respecto al de León que en otro alarde majadero de los políticos de turno (Zapatero por medio) lo consiguió. Pero… ¿qué cabeza humana puede entender que es necesario ampliar el aeropuerto de Burgos, cuando no tiene prácticamente vuelos y eso sí, está originando absurdamente junto con el de León y otros muchos unas cuantiosas y multimillonarias pérdidas que las seguimos pagando todos los demás? ¿No sería más sensato que tanta palabrería hueca y entupida la dedicaran a conseguir que se desdoblara la N I de una puñetera vez entre Burgos y Miranda de Ebro, único trazado que está en esa lamentable situación entre Irún y Cádiz, habida cuenta que ya está en construcción el tramo Sevilla hasta el mar?

Otro tema que merece todo mi entusiasmo es la decisión inteligente y valiente de un alcalde de un pueblo pequeño, Pancorbo, que ha conseguido el “puerto seco” del de Bilbao se vaya a instalar en la provincia de Burgos. Ese es un ejemplo de político eficaz y merece todo el aplauso de los ciudadanos. Buena la ha armado con los alaveses del PP preferentemente, que demostrado toda su ira contenida al sentirse ofendidos y humillados por el otro pepero, el alcalde del municipio burgalés que antes comentaba. Y es que los vascos cuando se trata de trincar…son feroces y nunca se sacian; incluídos los supuestos “españolistas” del PP “euskaldun”. ¿Qué decir del alcalde socialista de Miranda de Ebro en este tema? Otro patético ejemplar de personaje del que sin ningún rubor se puede sentir vergüenza al escucharle, habiendo llegado ya a ser demandado ante la Justicia por un alcalde pedáneo de su propio grupo, por supuesta prevaricación y dejación de funciones y es que estar, presuntamente en permanente luna de miel con los simpatizantes peperos empresarios puede acarrear estas situaciones "especiales".

Hay un grupo de políticos locales y provinciales (todos sabemos a que ciudad y provincia me refiero) que están intentando y creo que consiguiendo forrarse al monopolizar y trincar, legítima pero con dudosa moralidad y ética, las subvenciones que la Junta concede a nuevas empresas. Un día habrá que hablar de ello y aunque sin poder dar nombres por el peligro que ello supondría, habrá que contar casos muy concretos totalmente vergonzosos, supuestamente. En general hablo de supuestos “caza subvenciones” por parte de militantes y simpatizantes del PP por un lado y por otro del PSOE que aquí a la hora de conseguir “favores” no se libre, ni dios; aunque eso sí, todo muy legalmente. Se les puedo señalar como inmorales pero no que estén cometiendo actos delictivos. En fin, lo de siempre. Se están convirtiendo unos y otros en unos expertos y supuestos desaprensivos al solicitar y concedérseles a si mismos las subvenciones empresariales que para el resto de pequeños empresarios nunca llegarán.

Habrá que seguir hablando también del municipio burgalés de Valpuesta y de que los “vascos alaveses de toda la vida” del Valle de Valdegobía ahora reivindican a la ciudad burgaleses como integrante de su “valle vasco” olvidándose los muy majaderos, que son “vascos” por decisión política ya que la provincia de Burgos era excesivamente grande en extensión hace poco más de 100 años y fue por ese motivo que ese valle burgalés fue un regalo a los alaveses. Es de tener en cuenta y hablaré un día de estos, de la confirmación por parte de la RAE de que los documentos de Valpuesta con las primeras palabras en castellano, son muy anteriores en el tiempo, a los riojanos de San Millán de la Cogolla, por lo que nadie puede poner en duda que el castellano nació en nuestras tierras burgalesas de Valpuesta. Hay que hacer constar el pionero y determinante trabajo de la Fundación Francisco Cantera y la posterior ayuda de la Junta y Diputación de Burgos.

Otro tema será el del chacolí burgalés que cada día empieza a oler peor. No se sabe ya, si se trata de un futuro poyecto empresarial y sobre todo político o será la culminación política y pepera, por supuesto, de un contubernio judeo masónico caciquil.

El ciclo habrá que terminarlo hablando de las últimas chorradas del la RAE sobre ortografía y de las televisiones de Castilla y León y de Burgos. Demenciales.

Poco a poco y tiempo al tiempo.



jueves, 30 de diciembre de 2010

¡FELIZ AÑO 2011!


Hola amigas y amigos: Incomprensiblemente, no resultó nada fácil poder volver hasta aquí, pero de nuevo y después de unos días de ausencia, demasiados, puedo de nuevo compartir con todos vosotros mis cosas, nuestras cosas. Espero que nada impida poder continuar.

He de agradeceros vuestras muestras de amistad y espero en alguna ocasión, lo estoy deseando, poder devolveros tanta solidaridad y afecto.

Por estos pagos todos somos invisibles y rara vez llegamos a conocernos personalmente pero la ocasión que nos brindan estos malvados y maravillosos chismes al poder intercambiar nuestra particular forma de pensar y de creer, creo que les hacen convertirse en mágicos.

Desde aquí y hoy con más entusiasmo que nunca, os quiero mandar mis más sinceros deseos para que el año próximo os sea propicios a todos en lo fundamental, que como siempre, siguen siendo, LA SALUD, EL DINERO Y EL AMOR. ¡Ojalá! no os falten nunca.

GRACIAS, por seguir ahí.



viernes, 3 de diciembre de 2010

¿Leyenda? ¿Realidad?


Durante bastantes siglos, hasta la propia iglesia católica, no se atrevió a negar la existencia de la “papisa Juana” que siendo mujer y con el nombre de Juan VIII estuvo al frente de los designios de la Iglesia de Roma como Papa. ¿Leyenda? ¿Realidad? Nunca lo sabremos con absoluta certeza y menos después de más de mil años desde que ocurrieron estos hechos, aunque la fantasía y leyenda parece ser que imperan en este relato que desde entonces se ha ido transmitiendo a través de los siglos.

Según cuentan…

La leyenda de la papisa Juana cuenta la historia de una mujer que ejerció el papaddo católico ocultando su identidad sexual. El pontificado de la papisa se suele situar entre 855 y 857 es decir, el que, según la lista oficial de papas, correspondió a Benedicto III, en el momento de la usurpación de Anastasio el Bibliotecario. Otras versiones afirman que el propio Benedicto III fue la mujer disfrazada y otras dicen que el período fue entre 872 y 882, es decir, el del papa Juan VIII.


En síntesis, los relatos sobre la papisa sostienen que Juana, nacida en 822 en Ingelheim am Rhein, cerca de Maguncia, era hija de un monje. Según algunos cronistas tardíos, su padre, Gerbert, formaba parte de los predicadores llegados del país de los anglos para difundir el Evangelio entre los sajones. La pequeña Juana creció inmersa en ese ambiente de religiosidad y erudición, y tuvo la oportunidad de poder estudiar, lo cual estaba vedado a las mujeres de la época. Puesto que sólo la carrera eclesiástica permitía continuar unos estudios sólidos, Juana entró en la religión como copista bajo el nombre masculino de Johannes Anglicus (Juan el Inglés). Según Martín, el Polaco, la suplantación de sexo se debió al deseo de la muchacha de seguir a un amante estudiante.

En su nueva situación, Juana pudo viajar con frecuencia de monasterio en monasterio y relacionarse con grandes personajes de la época. En primer lugar, visitó Constabtinopla, en donde conoció a la anciana emperatriz Teodora. Pasó también por Atenas, para obtener algunas precisiones sobre la medicina del rabino Isaac Israeli. De regreso en Germania, se trasladó al Regnum Francorum (Reino de los francos), la corte del rey Carlos el Calvo.

Juana se trasladó a Roma en 848, y allí obtuvo un puesto docente. Siempre disimulando hábilmente su identidad, fue bien recibida en los medios eclesiásticos, en particular en la Curia. A causa de su reputación de erudita, fue presentada al papa León IV y enseguida se convirtió en su secretaria para los asuntos internacionales. En julio de 855, tras la muerte del papa, Juana se hizo elegir su sucesora con el nombre de Benedicto III o Juan VIII. Dos años después, la papisa, que disimulaba un embarazo fruto de su unión carnal con el embajador Lamberto de Sajonia, comenzó a sufrir las contracciones del parto en medio de una procesión y parió en público. Según Jean de Mailly, Juana fue llevada a afueras de la ciudad y apedreada hasta morir por el gentío enfurecido.

Tras el parto público y tan desgraciado final, se nombró un nuevo Papa, Benedicto III. Además, se le puso a éste como fecha de su nombramiento el año 855, y así se borró de un plumazo la existencia de Juana en el Papado. Años después, hubo otro Papa Juan, pero no se le puso Juan IX, sino Juan VIII.

Siempre según la leyenda, la suplantación de Juana obligó a la Iglesia a proceder a una verificación ritual de la virilidad de los papas electos. Un eclesiástico estaba encargado de examinar manualmente los atributos sexuales del nuevo pontífice a través de una silla perforada. Acabada la inspección, si todo era correcto, debía exclamar: ET DUO GORDIUS TESCULELLOS (Tiene dos cojonazos). Además, las procesiones, para alejar los recuerdos dolorosos, evitaron en lo sucesivo pasar por la iglesia de San Clemente, lugar del parto, en el trayecto del Vaticano a Letrán.

Utilizada por los detractores, esas versiones se sostuvieron por muchos años hasta que en 1562 el agustino Onofrio Panvinio redactó la primera refutación seria de aquella leyenda, mientras que los protestantes luteranos se unieron a sus argumentos en el siglo XVII.