viernes, 12 de noviembre de 2010

¡Gracias!

¡Gracias!, amigos, ¡Gracias! por vuestras palabras.

Un poco pesados sí están resultando ser los señores de Telefónica, otrora españolísima empresa española y ahora...¡vaya usted a saber! desde dónde te contestan y además siguen sin cumplir los plazos a los que se comprometieron aunque, he de reconocerlo, he tenido la gran suerte de que una persona me haya prestado un artilugio, que no tengo ni idea de cómo se llama, que lo he colocado en la trasera de la torre y provisionalmente he podido conectarme a Internet..

Estos días he estadio pensando como debería ser mi primer comentario después de este parón que se me ha hecho interminable. Hacerlo de los temas de rabiosa actualidad, nunca fue mi intención; bastante tenemos todos con lo que vemos y escuchamos a diario. Mal, muy mal siguen pintando todo lo que nos rodea y todavía es más desesperante ver en qué manos hemos caído los gobernados españoles. Mal presente y peor futuro.

Así que descartada esa posibilidad y aunque se me pueda tachar, con justísima razón, de ególatra verbenero, me voy a lanzar a la odisea de hablar un poco de mis cosas, de mis frustraciones de lo que quise ser y nunca pude serlo y dejando para mejor ocasión hablar de mis contradicciones que tanto pesan en mi bagaje.

Cuando ya mi juventud es sólo un lejano pero bello e imborrable recuerdo, es fácil mirar para atrás y ver lo que a uno le gustaría haber sido y comprobar que casi ninguno de mis sueños se cumplieron, merced, sin duda a mi dejadez y holgazanería. No supe aprovechar el tiempo, lo malgasté en bellas quimeras en demasiadas ocasiones y en otras ocasiones, en ilusas e irrealizables promesas, que a mi mismo me hacía y que nunca entendí que sólo eran fruto de mi imaginación

Ahora me doy cuenta que siempre quise ser músico y que debí estudiar, cuando tuve oportunidad, con el entusiasmo que hoy sería capaz de hacerlo pero no lo hice y hoy añoro más esos sonidos maravillosos que debieron nacer de mis manos al acariciar con amor y ternura cualquier instrumento de cuerda, en especial una guitarra.

Hace unos días y por estas misma páginas os comentaba que recordaba con especial cariño un comentario que hice sobre la música de los grandes maestros guitarristas; me transformo cuando les escucho; lo mismo da, clásicos o flamencos; que al final no existe diferencia entre genios.

Pero sería injusto, primero conmigo mismo y después con ellos, dejara al margen a esos guitarristas que nunca han escuchado el aplauso de un público enfervorecido, ni nadie les dedicó un entusiasta : ¡bravo! aunque en sueños, mil veces se vieron protagonistas en un escenario junto a una gran orquesta o acompañado al más insigne de los “cantaores” flamencos. Sólo lo pudieron soñar y lo siguen haciendo mientras acarician su guitarra como si de bello cuerpo de mujer se tratara a la sombra de cualquier monumento o junto a las murallas del Alcázar sevillano como es el caso de mi amigo al que conocí en uno de mis muchos paseos por el Barrio de Santa Cruz. Todos insignes músicos, muy respetables que como único agradecimiento ofrecen la funda de su guitarra para que en ella los que quieran depositen su generosa ayuda. Unos con más acierto y maestría pero al final los dos nos dan la misma nota del mismo concierto del mismo de cualquier concierto de Rodrigo o de Salvador Bacarisse, que son, en mi modesta opinión, los más grandes compositores.

Sueño también en la vida bohemia de estos desconocidos artistas que un día cuando eran jóvenes se vieron igualmente llenos de gloria y éxito y que ahora rumian su fracaso con la dignidad que solo sabe dar el arte.

Tiempo habrá para seguir hablando de estos y otros temas que hacen que añore con nostalgia tiempos pasados que pudiendo haber sido, no quise que fueran por mi torpeza.

Dejadme, por favor, que termine como empecé un día, hace ya tiempo, con los tres versos más hermosos que he leído sobre una guitarra. Sólo un genial poeta como el andaluz Rafael Guillén, los pudo escribir.

«Si se muere la guitarra,
enterradla en el río
para que la toque el agua»


Me alegro de haber vuelto.

¡Gracias! por seguir estando tan cerca.

Un cordial saludo.


viernes, 29 de octubre de 2010

Hola, amigas y amigos: Volveré en unos pocos días. Tengo que hacer un cambio y no voy a poder conectarme.

Hasta pronto.

Un cordial saludo.

martes, 26 de octubre de 2010

Don Juan.

Ya estamos en vísperas de fechas inolvidables para los amantes del teatro romántico, aunque lamentablemente la vorágine que nos está tocando vivir han conseguido que ahora pasen desapercibidas. Pero… ¿quién podrá quitarnos los recuerdos vividos, años atrás, en la víspera del día de los difuntos? Si Bécquer era el máximo exponente en la poesía, nadie como José Zorrilla supo representar esta corriente literaria y humana que tan importante fue en el S.XIX y principios del XX. Nuca nadie, a pesar del olvido, podrá evitar que hoy como ayer, el corazón venza la razón, porque mientras quede en esta tierra un soñador, se seguirá hablando de amor, de romanticismo y de D. Juan Tenorio.

Los teatros de la época se afanaban en poner a punto, un año más, en vísperas del día de los difuntos, la representación de D. Juan Tenorio. En tiempos más recientes aunque ya lejanos, TVE se sumaba la efemérides y siempre recordaré en la pequeña pantalla a Paco Rabal y a Concha Velasco en los personajes de D. Juan y D. ª Inés. Siempre se deban cita nuestros mejores actores y actrices en los principales papeles del drama de Zorrilla. En los últimos tiempos, fue cuando directores teatrales “progres” hicieron, en demasiadas ocasiones, nuevas versiones “modernistas” bastante lamentables; que de todo uno ha visto viendo representar a D. Juan.

Me anticipo unos días con esta entrada, porque ya he vuelto a mente el imborrable recuerdo de Sevilla en estas fechas.

Es en esta capital andaluza, donde se desarrolla toda la obra; tanto D. ª Inés, D. Juan, D. Gonzalo, D. Luis…todos son sevillanos. Los primeros cuadros se representan en la mítica Hostería del Laurel, que en la actualidad sigue existiendo, con el mismo nombre en el increíble Barrio de Santa Cruz (Plaza de le Venerables).

Hasta hace unos pocos años se seguía representando D. Juan Tenorio, en los días de Todos los Santos. Allá, por los años 60 (según mi entrañable amigo Joaquín) lo hizo, un año más, en el Teatro San Fernando. Era una compañía muy importante con unos actores de primerísimo nivel. El teatro se llenó y fueron muchos los que no pudieron entrar por falta de localidades. El éxito fue apoteósico. Los espectadores que salían de la sala y los que no habían conseguido entradas se agruparon y empezaron a aclamar a los actores a los que esperaban junto a la salida por donde debían pasar. Salieron a saludar vestidos ya de calle y fue tanto el clamor popular, qué decidieron ir en procesión todos hasta el Barrio de Santa Cruz, muy próximo y allí en la Hostería del Laurel, donde Zorrilla inicia el principio de su D. Juan, representaron de nuevo, ante el delirio popular, las escenas de la obra que en ese lugar, según Zorrilla, se desarrollaban.

«¿La hostería del Laurel?

En ella estáis caballero.

¿Está en casa el hostelero?

Estáis hablando con él» (D. Juan Tenorio, fragmento)


No olvidéis cuando vengáis a Sevilla, ir al barrio de Santa Cruz. En la Plaza de los Venerables, aparte de encontrar siempre una magnifica exposición en el antiguo Hospital para sacerdotes ancianos, veréis en otro rincón de la plaza, La Hostería del Laurel, allí donde D. Juan Tenorio, un día de carnaval, mientras espera impaciente a D. Luis Mejía, escribe:


«¡Cuál gritan esos malditos!
¡Pero mal rayo me parta
si, en concluyendo la carta,
no pagan caros sus gritos!»


Cuando estéis en ella, cerráis un momento los ojos y pensáis en D. ª Inés y en D. Juan, todos nacieron en ese barrio según la tradición y seguro que los sentís muy cerca. Os envolverá el hechizo, el duende que allí se respira, sentiréis su amor.


Si camináis 50 metros desembocaréis en «mi plaza», mi añorada Plaza de D. ª Elvira. Tiene diez bancos para sentarse, hechos en una preciosa cerámica; en cualquiera de ellos podríais haber visto, una persona con muy poco pelo, luciendo con orgullo su calva y bigotes, leyendo a quien sea; respirando y oliendo el azahar de los muchos naranjos que les dan sombra en primavera. Esa persona a la que le gusta pasar desapercibido, hubiera sido yo.


¡Ah! y no olvidéis tomaros allí mismo, a escasos 60 metros, jamón de la Sierra de Jabugo o Aracena, cortado muy fino a cuchillo. Y… ¿qué tal unas gambas blancas de Huelva?, Aunque pensándolo bien, casi prefiero que lo hagamos en otro sitio bastante cercano. ¿Aceptáis mi invitación? ¿Me acompañáis?


lunes, 25 de octubre de 2010

Suspiros de España

Hoy más que nunca, uno puede tener nostalgia de otras épocas tan diferentes que hacen que los recuerdos se agolpen y renazcan cada día.

Los hay de cuando tienes muy pocos años que afortunadamente nunca desaparecen y siempre estarán ahí; aquí dentro de nosotros.

¿Quién no recuerda cosas de sus primeros años? Seguro que nadie, jamás ocurrió y seguirá así siempre

Era muy niño, pero recuerdo con nostalgia muchas noches en mi casa, junto a mis padres y hermanos, escuchando música en un viejo gramófono, de los de manivela, aquellos de aguja en el cabezal sobre un disco de pasta o ¿serían de pizarra? no recuerdo bien.

A mi madre le encantaba la zarzuela. Se me quedaron grabados para siempre nombres como Marcos Redondo, Los Gavilanes, D. ª Francisquita… y un disco en especial que le gustaba a mi padre, era un bello pasodoble: “Suspiros de España”.

Aquello pasó, solo eran recuerdos de mis pocos años. Pero un día, al cabo de mucho tiempo, hubo un concurso de bandas de música y era la pieza obligada a interpretar: “Suspiros de España”. No pude por menos que mirar atrás y recordar a mis padres y a su viejo gramófono y sentir nostalgia de aquellos años, que creo, que como a todos, pudieron resultar los más felices de la viuda de cada uno de nosotros, aunque de todo habrá.

Este pasodoble, a quien un poeta le compuso una letra preciosa, totalmente ajena, como luego supe, a la intención del maestro compositor; al escucharla representaba para mi la despedida triste y melancólica de alguien que perdió un amor y que emigró en busca de fortuna a lejanas tierras, suspirando en volver a una España con formas y vida de bella mujer, de bello amor que nunca más volvería a ver ni sentir.

Nunca debí acudir al certamen musical; una sola línea de lectura fue suficiente para que se me rompiera un mito que había idolatrado, por ser el favorito de mi padre, desde mis pocos años

En el programa de mano del concurso hacían una pequeña reseña de la historia de los pasodobles que se iban a interpretar y cuando leí el origen, el motivo de este bellísimo pasodoble “Suspiros de España” no fue sencillo aceptarlo

Su autor, el maestro andaluz, cartagenero de adopción, Antonio Álvarez Alonso, todas las noches tocaba el piano en un café de Cartagena. Justo enfrente, estaba la Confitería España donde vendían unos dulces de avellana que él compraba y que se llamaban “Suspiros”. El bello pasodoble lo había compuesto y dedicado a los pastelitos, “SUSPIROS” de la confitería “ESPAÑA”.

Supongo que nada nuevo y que no supierais he contado, pero quería compartir con vosotros este recuerdo de hace muchos, muchos, años.

Por si alguno quiere volver a escucharlo, me gustan las versiones de Dyango.


viernes, 22 de octubre de 2010

Mis cosas.

A veces me reprocho a mi mismo que soy un vago porque no soy capaz, como lo hice en otras ocasiones, escribir y publicar un comentario diario en mi cuaderno. No sé el motivo pero me hace tener una sensación rara, como si me estuviera traicionando.

Hoy me ha dado por releer viejos comentarios que fueron escritos con toda ilusión y que salvo para mí mismo, tuvieron pobre aceptación por parte de los pacientes amigos y amigos que por aquí se dan cita. Cuando me pongo delante de un teclado soy muy egoísta y no suelo pensar en los demás. Me vence siempre la necesidad personal que tengo de escribir, pero a su vez, he de confesar, me gusta que mis escritos, a los que todos ponemos tanto interés cuando los hacemos, sean del agrado e interés de quienes los van a poder leer. Es una de mis muchas contradicciones que siguen sin resolverse.

A este mundo de la escritura, de intentar hacerlo mejor cada día, de corregir los múltiples defectos que tengo, sobre todo ¡Dios mío! de redacción, llegué sin demasiado bagaje y a fuerza de hacerlo mal en demasiadas ocasiones, alguna vez creo que lo hago regular o al menos esa sensación me queda después de escribir y leerme.

Otra cosa que me ocurre y en ello queda reflejado lo individualistas por diferentes, que somos las personas, es que son muy pocos los comentarios que por aquí he publicado que salvaría de quemar en una hoguera y curiosamente son los que habitualmente menos respuestas han merecido por parte de las personas que hasta aquí llegan y a las que tanto tanto agradezco sus visitas. No obstante , e intentando ser honesto, sólo podría indultar cinco o seis; el resto…mejor será que se conviertan en virtuales cenizas.

Recuerdo en especial dos comentarios que merecieron mi aprobado y eso ya es mucho, que los vuelvo a releer de vez en cuando y me siguen gustanto. Uno fue sobre Charlie Rivel y la encantadora anécdota del chupete de un niño y el otro sobre mi querida Andalucía, Manuel Machado, una guitarra, mi amigo Joaquín y nuestras veladas escuchando flamenco de puro arte en desconocidas tabernas en noches sevillanas. «Para que la toque el agua» era su título.

Un cordial saludo.


jueves, 21 de octubre de 2010

¡Gracias! ¡Muchas gracias!


Gracias, señores gobernantes. Gracias, señores sindicalistas. Gracias, señores empresarios. Gracias, señor Rodríguez Zapatero, Gracias, señores Méndez y Fernández Toxo. Gracias señores Díaz Ferrán y otros. Entre todos ustedes lo han conseguido. No veo que ninguno esté haciendo algo para cambiar la situación que seguimos padeciendo los trabajadores de este país; los pequeños empresarios que jamás podrán volver a serlo y millones de autónomos que se arruinaron de por vida. Les veo a todos ustedes, señores gobernantes, sindicalistas y grandes empresarios, mirando para otro lado pero a ninguno desmintiendo lo que el Instituto Nacional de Estadística acaba de publicar para vengüenza de todos.

«El 20,8% de la población residente en España estaba por debajo del umbral de la pobreza relativa en el año 2010, porcentaje más de un punto superior al de 2009, que fue del 19,5%, según la 'Encuesta de Condiciones de Vida 2010' del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Los datos apuntan a que el 30,4% de los hogares españoles tiene dificultades o muchas dificultades para llegar a fin de mes, porcentaje ligeramente inferior al registrado en 2009 (30,5%).

El organismo estadístico precisó que este leve descenso en las familias con problemas para llegar a fin de mes "rompe con la tendencia creciente" iniciada en 2007, y apuntó que el 13,4% de los hogares llega con "mucha dificultad" a fin de mes, frente al 13,7% del año anterior.

Asimismo, la estadística revela que más de un tercio de los hogares, en concreto el 36,7%, no tenía capacidad de afrontar gastos imprevistos, cifra superior en 2,7 puntos a la del año pasado y la más elevada de los últimos seis años.

Además, el INE apunta que el número de hogares que no se pudo permitir ir de vacaciones al menos una semana al año alcanzó el 39,7%, casi un punto más que en 2009, y el 7,7% tuvo retrasos en los pagos a la hora de abonar gastos relacionados con la vivienda principal en los 12 meses anteriores a la encuesta. Este porcentaje ha ido en aumento en los últimos seis años, pasando del 4,7% en 2005 al 7,7% en 2010»

Muchas gracias a todos vosotros por ser los culpables del hambre y necesidades que pasan hoy muchas familias españolas y haber colocado a España en este vergonzoso lugar.


martes, 19 de octubre de 2010

El senador Anasagasti y sus «cosas»


Hay cosas que me pasan por meterme donde nadie me llama y por creer que ya estaba curado de todo. Creía estar a salvo de esperpénticos comentarios pero me faltaba la prueba definitiva para comprobar que no es así; me faltaba adentrarme en el blogs de nacionalistas vascos, me faltaba leer lo que un cantamañanas y me reprimo en los adjetivos, como es Iñáki Anasagasti, ha publicado en su cuaderno hoy mismo.

Por si seguís leyendo, bueno será que todos sepamos para así valorar mejor lo que acontinuación podemos leer, y es que este insoportable personaje es analfabeto en el idioma vasco y que seguramente echará la culpa de ello a los “españoles” o la “puta España” como dijo el majadero Rubianes. En fin, Dios lo cría, ellos se juntan y de la mano van de rebuzno en rebuzno; es su sino.

Ahora resulta que una monja vasca ha sido nombrada el domingo pasado beata por la Iglesia Católica de Roma, que a su vez, nada tiene que ver con la Iglesia vasca ya que ellos están también en esto, un peldaño por encima del Papa. El tema es que se han indignado con el Vaticano y supongo pedirán explicaciones a Zapatero y Moratinos para que rompa relaciones diplomáticas con El Vaticano, al consentir que el la homilía el Pontífice hiciera referencia a la mona vasca en “CASTELLANO” cuando lo tenía que haber hecho, según estos majaderos, en “euskera”. En fin… ya hemos empezado de nuevo con el victimismo habitual, con la agresión española y diciendo que si el embajador es gallego etc. Claro, que con 500 millones de euros también podría arreglarse este incidente, segurísimo que los aceptarían.

Por si queréis perder el tiempo leyéndolo, os dejo el texto publicado hoy en el blog de Anasagasti donde podéis leer la carta del “vasco” terriblemente ofendido por lo ocurrido y las habituales majaderías y chorradas que siempre dice el senador español Anasagasti.

Textualmente se puede leer hoy:

“El Papa Benedicto XVI proclamó este pasado domingo en el Vaticano, ante más de 80.000 personas, a seis nuevos santos entre ellos a la beata monja gipuzkoana Cándida de María Jesús Cipitria y Barriola, fundadora de las Hijas de Jesús, las Jesuitinas, la primera mujer gipuzkoana en ser proclamada santa. Nacida en el caserío Berrospe, en Andoain el 31 de mayo de 1845 su len­gua materna era el euskera.

Pues bien, el Papa siguió la tradición del muy nacionalista Papa polaco, Karol Wojtyla y dijo cuatro cosas en castellano. A raíz de esto, recibí en mi correo la carta de este zarauztarra que vive en Málaga y que dice así:

Con fecha 1/4-09 te escribí un mensaje en el que daba detalles de mi presentación como zarauztarra que desde hace más de cincuenta años reside en Málaga.

Desde entonces vengo leyendo diariamente los textos de los blogs que produces y que como te dije entonces me sirve de nexo de comunicación entre estas tierras y nuestro txoko.

Sin más preámbulos paso a exponerte el verdadero motivo de este mensaje:

Ayer domingo estuve conectado con la cadena ETB que relataba los oficios religiosos desde el Vaticano con motivo de los actos de la canonización de seis Beatos de diversas nacionalidades entre los cuales se hallaba Sor Cándida de Jesús nacida en un caserío de Andoain y que en su vida religiosa llegó a fundar la congregación de las Hijas de Jesús de gran proyección hoy en el ámbito mundial. Pues bien, el Santo Padre, en la homilía de la misa fue leyendo detalladamente el historial de cada uno de ellos, y comenzando con el Beato polaco, y siguiendo con el australiano, el canadiense y las dos italianas llegó el turno de la citada Beata vasca ¡¡¡española!!!.

En todas estas informaciones se explayó empleando las diferentes lenguas vernáculas excepto en la nuestra, porque que yo sepa el castellano no era le lengua vernácula de Sor Cándida la andoaindarra.

Debo dignificarte que no me hizo la menor gracia tal intromisión lingüística. Comprendo que el Papa solo se limitó a explayarse en el dictado que le facilitan, pero con todos los respetos hacia esa Jerarquía eclesiástica, debo manifestar mi disconformidad al hecho.

Cuando en algunos círculos malagueños expuse lo sucedido, lo encontraron normal porque me dijeron, era la forma de que se entendieran las palabras del Papa.

Amigo Iñaki, termino sin más, rogando tengas la amabilidad de contestarme poniendo en mi conocimiento tu opinión al respecto y con mi agradecimiento adelantado te envío un cordial saludo.

Le contesté de la siguiente maneras:

No puedo más que responderte que tienes más razón que un santo, o en este caso una santa. Yo hace tiempo dejé de quejarme ante esta insensibilidad vaticana que se hacía flagrante en los mensajes del Papa desde el balcón de la Plaza de San Pedro en cientos de idiomas menos en el nuestro. Pero como España tiene en el Vaticano un español españolista de embajador, aunque sea gallego, como Paco Vázquez que es el que pudiera influir junto a los obispos, me da que esta guerra está perdida hasta que no llegue al papado un nuevo cardenal Etchegaray que sepa euskera o uno que de verdad sea católico, es decir, Universal. Una pena. Y luego se quejan. Pero es lo que hay.

Iñaki

En resumen, que el Vaticano II sigue sin cumplirse. Y además, nada menos que por el Papa”