martes, 27 de julio de 2010

Comunidad de Castilla y León.

Tenemos todos, aún sin proponérnoslo, la habilidad de entrelazar temas en cualquier conversación. Empezamos hablando “del tiempo” se encadena la charla, deliberadamente o no, y al final acabamos haciéndolo del descubrimiento de América y seguro que si rebobináramos, algún nexo tendríamos.

Estos días y por los blogs que sigo, estamos hablando mucho de Autonomías, de las expectativas y frustraciones que generan, haciendo mención especial a esa inmensa que por extensión territorial es la nuestra: Castilla y León.

Creo que fue un inmenso error hacer una Comunidad tan grande, con tantas provincias y tan diferentes los unos de los otros. Los riojanos y santanderinos lo tuvieron claro y con buen criterio optaron por ir solos con unos resultados más que halagüeños en especial para los riojanos. No olvidemos que nuestras gentes reciben influencias, al tiempo que las dan, de gallegos, asturianos, santanderinos, vascos, navarros, riojanos, aragoneses, castellanos manchegos, madrileños, extremeños y portugueses. No tiene sentido, no pueden existir entre los ciudadanos de esta comunidad, muchos vínculos ni culturales, ni industriales ni de nada, salvo el del idioma y eso a pesar del acento peculiar de cada zona. Es de sentido común que así sea. Las necesidades pueden ser totalmente distintas en un lado que en otro y por supuesto dejando constancia que nadie es mejor que nadie por ningún concepto.

En el supuesto que las Autonomías hubieran sido una buena solución, la nuestra tendría que estar divida en estos momentos para ser mucho más operativa en tres. León por una parte y el resto de Castilla divida en dos. Aunque eso hubiera supuesto, más gobiernos, parlamentos, funcionarios, etc. y es que es un verdadero disparate la configuración actual de la vida autonómica. El gasto general es brutal y no por ello se traduce en más eficacia.

Siempre se gestiona y se educa mejor una familia pequeña que una mucho mayor aunque genere más ingresos.

Ahora nada va a cambiar, estamos condenados a seguir así durante generaciones posiblemente, aunque en estos tiempos todo corre muy rápido y el futuro es totalmente impredecible.

Creo de verdad que la solución había estado en mantener separadas todas las provincias, tan solo unidas por una identidad cultural e histórica y haber fomentado las Diputaciones Provinciales, como máximo gestor provincial autonómico, con sus correspondientes privilegios y trasnferencias, al estilo de las forales vascas y navarras, aunque ninguna con el más mínima prebenda sobre cualquier otra o lo que es lo mismo: abolición de los fueros.

Pero ahora que se habla de independencias y autogobiernos… ¿quién pondría poner el cascabel al gato? ¿quién se atreve a soñar conmigo? Nadie, por supuesto y aclaro que estas soluciones hubieran sido posibles hace 30 años y lo puden volver a ser cuando España de nuevo sea una Nación sin los "tocahuevos" nacionalistas. Es decir cuando se hayan ido y separado incluso territorialmente, los que hayan querido irse y separarse.

No hay que asustarse por nada; todas las aspiraciones son legítimas, aunque a veces se convierten en absurdas cuando se intentan justificar con argumentos carentes de sentido común y rigor histórico.



6 comentarios:

Atapuerques dijo...

Quiero dejar claro que para mi la autonomia de Castilla y Leon se llama VALLADOLID.
No lo digo yo, sino los hechos que se observan día tras día.
También creo que la suspensión y posterior "aggiornamento" de TODAS las autonomías de España, todos pasaríamos a ser más ricos y dejaríamos atrás esta crisis.Sufrirían algo los políticos actuales, pero entiendo que casi todos ellos, o tienen el hígado forrado o sus derechos están más que consolidados y no le temen al futuro.
Los libros de historia, si es que queda alguno imparcial, contarán que el Reino de Castilla conquistó América con tres carabelas.
¿Desde dónde zarparon? ¿desde Almazán? ¿Los marineros eran segovianos? Obviamente, Cristobal Colón era de de Valladolid.
Sentido común y rigor histérico es lo que sobra , amigo Alvaro.

Un saludo

Álvaro Tilo dijo...

¿Los políticos, Atapuerques, temer al futuro? Mientras no se de un giro total y absoluto, saben que podrán seguir disfrutando de sus privilegios. Si el pueblo espabilara y les regaláramos más o menos un 70% de abstención, cambiaría todo. Se darían cuenta que peligraba su futuro para seguir viviendo del cuento y eso...iba a ser mucho para su descansado cuerpo.

Mientras haya jóvenes en este país que estudien en los centros de "enseñanza" por ejemplo: Que el Ebro es un río catalán que nace en el extranjero fuera de su territorio... poca verdad y futuro histórico nos queda ya.

Ante la pasividad de los que deberían gobernar y no lo hacen, se seguirán escribiendo las mayores mentiras históricas.

Un cordial saludo.

El Autonómico dijo...

Hola Álvaro: estoy de acuerdo con tu entrada. Cada uno tiene su manera de solucionar las cosas, yo desde mi blog abogo por una autonomía uniprovincial de Burgos recuperando la identidad de Castilla la Vieja. Tú, desde estas lineas, hablas del refuerzo de las provincias dotándolas de un mayor marco competencial en detrimento de la autonomía a la que pertenecen. Pues para mi, ambas soluciones son buenas. Lo que es un problema es la actual situación de centralismo y sumisión y eso hay que resolverlo. La Rioja lo solucionó con los "tocahuevos" que dices tocando los huevos más que nunca y en un momento económico similar (o peor) al actual. Quiero decir que no hay que esperar a la tanda de nadie porque la voluntad de un pueblo se debería respetar sin demora y nada es inamovible. Eso si, si la ocasión se nos brinda hemos de aprovecharla. Tengo que pasar más por tu blog, me parece bastante interesante. ¡Hasta pronto!

D.F. dijo...

Provincia, comarcas y ayuntamientos. Para mi esa es la solución, pues no son las mismas las necesidades de "Las Machorras" que las de Aranda de Duero. Autonomia por region y pactos entre regiones focalizados al bienestar del ciudadano.
Ya estaba hecho y en nombre de no se bien que necesidades esto se cambio y nosotros perdimos...

Álvaro Tilo dijo...

Hola, Autonómico. Creo que decimos lo mismo (incluyo a nuestro amigo Temujín) ya que coincidimos que la solución pasa, según nuestro criterio, a que toda la gestión se debería hacer con autonomía suficiente en el ámbito provincial, comarcal y local según los casos. Lo que está claro que el actual sistema autonómico, al menos en comunidades tan monstruosamente grandes como la nuestra, no tienen ni presente ni futuro.

Respecto a los riojanos, en estos momentos, nos están dando algún ejemplo digno de tenerse en cuenta. En el tema del contencioso con la C.A. Vasca, que mantienen especialmente La Rioja y Castilla y León, por el blindaje del ventajista concierto económico vascos, han sabido ir de la mano tanto el presidente autonómico del PP, junto con la UGT y PSOE. ¿En Castilla y León? Vergonzosamente los socialistas se han desmarcado y “pasan del tema”, incluido el alcalde de Miranda que es sin duda la ciudad más perjudicada.

Un cordial saludo. Me alegro de habernos vuelto a encontrar y hasta la próxima.

Álvaro Tilo dijo...

Hola Temujin: Todo podía haber sido muy diferente, ya que la democracia es tan generosa que caben absolutamente todos y todas las ideas, pero se hizo, supongo que con buena voluntad, no exenta de grandísimas presionase nacionalistas sobre todo. Lo que de esta otra manera podía haber dado un buen juego, al final se está convirtiendo en 17 reinos taifas, yendo cada uno a su libre albedrío y lo que es más grave, han conseguido muchos de ellos, que desaparezca el espíritu solidario que siempre debió presidir el estado autonómico; le veo en estos momentos, muy roto e inservible y habrá que regenerarlo.

Un cordial saludo.