sábado, 8 de mayo de 2010

César González Ruano



Hay un personaje que leyendo sus poemas me ha llamado la atención. Es César González Ruano.

Fue un gran escritor, que convirtió en obras de arte, sus colaboraciones en los periódicos. No se leen otras cosas que no sean admiraciones hacia su persona y obra. Le recuerdo vagamente en mis años de adolescente y algo después pero siempre como ejemplo de escritor donde intentaban mirarse muchos periodistas de aquella época.

Creó una escuela de bien escribir que todavía sigue vigente a través de premios de periodismo que llevan su nombre. Nos dicen que tuvo una vida bohemia, llena de intensidad, de genialidad y que se le sigue recordando como el gran maestro del periodismo español.

Hay un preciosa frase que dedicó a su obra, un catedrático granadino con motivo del centenario de su nacimiento en 2003: «Su lección, la que merece los fastos del centenario, es la de quien pretendió hacer literatura en periódicos, o una raya en el agua»


¿Leemos juntos, su poema: «Sobre quién era que dijo…»?


Alguien cuando pase el tiempo
y encuentre mi calavera,
el tiro que no me he dado
buscará en la sien entera.

Y en las cuencas de mis ojos
querrá adivinar tal vez
lo que vi…cuando veía
y que yo nunca miré.

A ese piadoso erudito
que busque el paso borrado
-¡un débil paso terreno!-
de la vida de un cansado
de si mismo, quiero dar
esta confesión tardía
resuelta en un epitafio
pues que puedo todavía.

Vino, venció. Fue vencido
en lo que quiso vencer.
Escribió, y en el tintero
dejó lo que quiso hacer
por hacer lo que quisieron.


1 comentarios:

lian dijo...
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