sábado, 14 de agosto de 2010

Morir o seguir viviendo, a veces depende de...


Cuando algún torero cae herido en cualquier albero, al día siguiente podrás leer el parte médico que dirá que su estado es de “pronostico grave”. De repente y sin esperarlo, escuchas que ha vuelto a torear a la semana del percance y entonces nunca faltan las voces y plumas de los escribidores taurinos, asegurándonos que los toreros son de otra “pasta” y por eso su curación es tan rápida.

No está mal que ellos lo crean así, igual da, pero lo dirán porque nunca se han parado a pensar que ningún torero es de una pasta especial. La diferencia está en que si sufren un accidente en la plaza, en menos de tres minutos estarán en un quirófano, mejor o peor dotado, dependiendo de la importancia del coso, pero siempre en manos de unos médicos expertos que le darán los primeros auxilios e incluso si es necesario, le operarán allí mismo.

¿Qué ocurre en la mayoría de los accidentes profesionales, de tráfico, o enfermedades graves comunes? Que con suerte estarán en un quirófano en media hora si residen en algún núcleo importante, pero ese tiempo se alargará hasta en una hora o bastante más si lo hacen en un municipio más pequeño y alejado de los hospitales.

El tiempo transcurrido, en estos casos, es vital y de él dependerá que se produzcan muchas más muertes de las que inevitablemente se tienen que producir. Siempre será determinante para bien o para mal el recibir la adecuada o tardía asistencia médica.

¿Qué ocurre cuando se produce un infarto agudo en un municipio de esos tantísimos que no tienen ni médico ni ambulancia medicalizada permanente? ¿Cuál es el previsible desenlace? Está cantado, en demasiados e innecesarios casos se producirá la muerte por falta de atención adecuada rápida. Es el sino para muchos ciudadanos que viven en municipios pequeños sin la más mínima elemental asistencia médica y cuyo “delito” es no vivir cercanos a los centros médicos con servicios adecuados.

¿Por qué los ciudadanos de unos determinados lugares, teniendo todos por igual, los mismos derechos y deberes, los mismos impuestos, las mismas obligaciones fiscales, no reciben ni tienen los mismos servicios básicos médicos que el resto de la población? Porque no olvidemos que al menos la educación y la sanidad son derechos incuestionables a los que todos los ciudadanos deben tener las mismas atenciones y oportunidades. En mi opinión, no encuentro ninguna posible justificación y si la hubiera, sería totalmente injusta por discriminatoria.

No obstante y porque no entiendo nada ¿Alguien me lo explica?



6 comentarios:

Temujin dijo...

La Parca es lo que tiene. Aparece y muchas veces el tener un hospital cerca no es garantia de nada, aunque las posibilidades a favor son grandes.
Muchas veces pienso en mi padre fallecido recientemente y en su muerte en casa. ASl final el queria una muerte rápida y sin agonia prolongada. Si hubiese estado en un hospital, posiblemente su muerte hubiese cambiado de forma y fecha.
Fortuna juega con nosotros.
la igualdad es una utopía, pues los mismo gobernantes que gestionan la sanidad tiene en sus trabajos mutuas privadas... cosa curiosa ¿no?...

aniki dijo...

No sé, yo diría que todos estamos hechos de la misma pasta, pero con un nivel de pasta diferente.

Besos.

Álvaro Tilo dijo...

Sigo insistiendo Temujin (experiencias personales al margen) que no es justo que una persona por el mero hecho de residir en un lugar concreto pueda recibir una asistencia médica urgente, rápida y profesional y otra, con los mismos derechos, todo lo contrario.

No es comparable como atenderá la medicina pública a un paciente que viva en Burgos y que haya sufrido un infarto de moicardio grave a otro que sufra la mimsa lesión y resida en la zona de Pineda de la Sierra, por poner solo un ejemplo. El primero en pocos minutos puede estar en centro sanitario adecuado y el otro seguramente tardará varias horas en llegar y al final la familia se vea obligada a llevarle directamente al tanatorio.

Los ciudadanos de Burgos no tenemos la culpa que nuestra provincia sea tan extensa y tan poco poblado; los políticos son los que tienen la obligación (para ello les pagamos excelentes sueldos)de propocionar a todos (A TODOS) los ciudadanos una red asistencial adecuada en TODO el terrtorio provincial y que ahora mismo NO EXISTE.

Un cordial saludo.

Álvaro Tilo dijo...

Gracias, aniki, por esta tu primera visita. Sé ¡bienvenida! y, ya sabes, regresa cuantas veces quieras. Encantado de que lo hagas.

La primera pasta es la misma para todos, luego viene la segunda y el barniz final y ya es ahí cuando empezamos a notar diferencias. Pero bueno, al final todos somos mucho más iguales de lo que a veces creemos.

Un cordial saludo.

KOKYCID dijo...

Buenos días Alvaro, tienes parte de razón en lo que hablas sobre el tiempo que transcurre desde el accidente hasta la atención médica, pero yo creo que es incuestionable que los toreros (y algún queotro deportista de alto nivel)están hechos de otra pasta, no se si mejor o peor, pero diferente de todas todas. Claro que tener los mejores médicos ayuda, pero los hay que parecen inmortales.
Un saludo.

Álvaro Tilo dijo...

Hola, Koky. Todo es admisible, pero creo que lo verdaderamente importante en un accidente es el tiempo que transcurre desde que se produce hasta que se llega al centro sanitario. No cabe duda que los toreros o deportisats están generalmente muy bien preparados fisicamente y eso sin duda juega a su favor.

El domingo en Sevilla sufrió una gravísima cogida un banderillero, Luis Mariscal, al que yo he visto torear por aquellas tierras cuando era matador. Si la terrible cornada se hubiera producido en un pueblo sevillano y hubiera sido necesario haberle trasladado a un hospital de Sevilla, hubiera muerto en el camino. ¿La suerte? El extraordinario equipo médico y las instalaciones modélicas de la Maestranza. Se salvará gracias a que le operaron inmeditamente de ser terriblemente corneado.

Gracias por tu visita.
Un cordial saludo.