jueves, 29 de abril de 2010

Bares de la Comunidad Vasca.

Ya hemos comenzado de nuevo con asiduidad nuestras tertulias en el Viejo Molino. Nos hemos comprometido a vernos al menos dos veces a la semana. Queremos que contacto no se pierda y nada mejor que volver a sentarnos a charlar de miles de nuestras cosas, las que vemos, leemos o vivimos.

Nos habló uno de nuestros amigos de la tertulia, de la reciente visita que había realizado al País Vasco. Temas laborales reclamaron su presencia y pasó varios días entre las tres capitales vascas. Recordaba la entrada que había escrito en su blog, hace poco tiempo, al regreso de uno de sus viajes por aquellas tierras y de la desagradable sensación de abandono, suciedad que le causa siempre entrar en un bar de tapas. Todos la recordamos y decidimos que debería ser publicada de nuevo como testimonio de una realidad nada ejemplar y que afortunadamente en el resto de España ya se superó hace muchos años.

Decía así.

«Por motivos profesionales, días atrás tuve que visitar varias ciudades vascas. Nada especial, son lugares que conozco sobradamente por obligación y también a veces por devoción. En ocasiones me veo obligado y nada me importa, a pasar varias horas o días en ellas. Por cierto, probé una nueva ruta a través de la nueva autopista Vitoria- proximidades de Eibar y francamente estupenda; se adelanta bastante tiempo, aunque los que sufrimos algo de claustrofobia lo pasamos un poco mal con tanto túnel; pero son inevitables. No parece que en esta ocasión, los iluminados ecologistas vascos hayan hecho mucho ruido. No sé el motivo pero seguro que hay o habido algo “especial” en esta obra.

Me había pasado en Vitoria y me volvió a pasar allí. Me sigue llamando la atención de que el Gobierno Vasco y su Departamento de Sanidad no pongan freno a la marranería que hay en los bares de tapas. Es de tiempos muy arcaicos y pasados las condiciones higiénicas que tienen la mayoría de ellos. Lo que allí se sigue viendo no ocurre ya en ningún sitio de la España europea. Igual da una aldea de Andalucía, que un pueblo de Castilla o de Murcia. Muchísimo más higiene que cualquier bar de la zona de pinchos de San Sebastian o Vitoria que son las dos últimas capitales vascas que he visitado. En Bilbao sé que ocurre lo mismo.Entras ahora en cualquiera de ellos y al igual que hace muchos años, te encuentras una barra llena, saturada de platos y más platos con apetitosas pinchos, tapas etc. El aspecto es muy bueno y la calidad seguro que lo mismo. Pero en TODOS los bares típicos y son muchísimos, toda esa comida está sin protección de vitrinas. Cualquier puede coger cualquier pincho que esté a la vista sin necesidad de pedirlo.

Allí, sobre la barra están todos ellos expuestos y reciben los humos de los fumadores; las toses y todos los bichitos que les suelen acompañar; se llenan de las salivas de los que hablan, los famosos “perdigones” y que a tantas personas se les escapan. Igualmente reciben las tapas, los alientos de todo tipo; unos serán pestilentes otros no tanto de las personas enfermas y sanas que están en la barra. Es imposible que no les contaminen, están a escasos 20 centímetros. ¡Ah! y… mejor que nadie estornude; no podemos imaginar las inmundicias con las que se pueden contaminar esos alimentos.

Total, que si al final te decides tomarte algún pincho de aquellos, te puede saber y oler a pestilente humo de tabaco, puedes meter en tu boca salivas extrañas de los varios visitantes del bar y que se han quedado en las tapas, puedes igualmente ingerir, sin lugar a dudas cualquier virus de enfermedad contagiosa. Todas esas marranadas y muchas más quedan y contaminan los alimentos que se consumen en bastantes de esos establecimientos hosteleros de la Comunidad Vasca. Es un auténtico atentado contra la salud de los clientes.

Tercermundismo total y absoluto en los bares de tapas y pinchos vascos. Mayor marranería es imposible y los Departamentos de Sanidad correspondientes mirando para otro lado, supongo; porque si han autorizado esa forma de exponer los alimentos en la barra, la responsabilidad de los políticos y funcionarios de la sanidad pública vasca sería mucho más grave.

Lo dicho, en ese aspecto, tanto a los bares, como a la sanidad pública vasca y a los comensales, suspenso total y absoluto. Es impropio de una sociedad supuestamente civilizada del siglo XXI. Siguen viviendo, al menos en ese aspecto, en la época en la que en los bares te envolvían los bocadillos en el “higiénico” papel de periódico»





Un cordial saludo.



8 comentarios:

playero dijo...
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temujin dijo...

No es un caso endémico del Pais Vasco. Lo que si es endémico (segun veo) es algunos que vienen por aqui...

Álvaro Tilo dijo...

Un día Temujín, tendremos que hablar también del paraiso fiscal en el que se ha convertido el País Vasco.

La mayor riqueza de esa Comunidad y de Navarra, siguen siendo los privilegios forales que desde siglos están disfrutando y que les estamos pagando el resto de españoles.

Si te refieres como enfermo endémico al personaje que de vez en cuando me visita, le he dejado su comentario puesto unas cuantas horas a fin de que disfrute un poco de sus "momentos" de gloria que por lo visto necesita.

Un cordial saludo.

Temujin dijo...

A eso me refería y he seguido su rastro para ver su blog. He visto una foto muy bonita y provocadora, pero no me ha gustado el texto que la acompañaba... En fin...

Temujin dijo...

Respecto al paraiso fiscal, que quieren aumentar hay dos opciones:
1. Unificar de una vez por todas la política económica y fiscal de este país. (la más recomendada)
2. Dar a todos las mismas armas para la guerra, entonces perderemos todos.

Leona catalana dijo...

Lo de los bares tiene dos miradas. Por una parte, ver las tapas expuestas y servirte tú mismo, aumenta el consumo. Lo tienes ahí delante, tentador, diciéndote: "Coméme", y lo comes.
Detrás de una vitrina no puedes hacerlo y si tienes que pedirlo, pasas y sigues la conversación.

Qué duda cabe que tenerlo ahí delante es poco higiénico por todo lo expuesto en el post, pero al fin y al cabo, ellos piensan que siempre ha sido así y no ha enfermado nadie. Cierto, hay más intoxicaciones por un menú servido en las mesas de un restaurante, alimentos manejados por profesionales, que en unas tapas sobre la barra.

Pero que yo sepa, existe una legislación de Sanidad respecto a los alimentos en sitios públicos y si es así, no comprendo la excepción.

Salud, Álvaro.

Álvaro Tilo dijo...

Si la Constitución dice que todos somos iguales y resulta que vascos y navarros siempre tienen que estar un peldaño por encima en temas fiscales; ya me dirás como se encaja eso.

Como bien dices, la solución pasa por unificar e igualar políticas económicas como primer paso para luego seguir avanzando hacia la total supresión de los privilegios forales de los ciudadanos de esos territorios. No tienen sentido en estos tiempos.

Un día podremos hablar más de este asunto y de la “caradura” que le están echando los del PP vasco en este insolidario tema y en otros; que cuando se trata de trincar… se les olvidan demasiadas cosas. Ahora andan perdiendo el culo para que su compañero de partido, el Presidente de la Comunidad de la Rioja, retire la denuncia contra la desigualdad fiscal. Están encantados con la llegada a Oyón (Álava), a unos 3kms. de Logroño, de industrias logroñesas. Lo ven normal y no entienden el cabreo de los riojanos. En fin.

Un cordial saludo.

Álvaro Tilo dijo...

No hablo, Leona, de que vayan a enfermar, aunque no están exentos de ese riesgo. Lo que no entiendo y comparto tu criterio, es que si hay una normativa sobre protección de alimentos en las barras de los bares no se cumpla.

Es evidente que nadie va a enfermar por llevarse a la boca pestilentes sabores a tabaco y alguna que otra saliva y bichitos de cualquier persona que estaba por allí cerca. A algunos puede que hasta les guste, allá ellos; pero como bien dices, es una marranería total, enfermen o no.

Gracias por tu visita.