miércoles, 28 de abril de 2010

Deporte, Vírgenes o Santas Patronas de cualquier ciudad.


Acaba la temporada en muchas competiciones deportivas y empiezan otras diferentes; pero esas que han mantenido la emoción durante meses tocan a su fin. Después de largo tiempo es el momento de saborear el éxito, el fracaso o la indiferencia a la que se han hecho acreedores los jugadores de los equipos.


Llega la hora de celebraciones por el triunfo, por ser los primeros, por la Copa conseguida, por no haber descendido o por conseguir un merecido ascenso en superior categoría. Son momentos de suma alegría, de alborozo y de reflejar nuestra satisfacción por el éxito de nuestros colores. Al día siguiente del triunfo, no falla, todos en peregrinación a ofrecerles el título, el trofeo a la Patronala Ciudad. Hay que agradecerle la “ayuda” que supuso su intercesión para conseguir el primer puesto del equipo de nuestros amores No importan creencias religiosas, eso es lo de menos. La tradición se impone año tras año.


A los pies de la imagen, allí se fotografían todos los componentes y en medio, ocupando lugar destacado, el Presidente del club sacando pecho y luciendo su mejor sonrisa. Luego se cantará una Salve en “acción de gracias”.


Acto más fariseo y ridículo es imposible encontrar, pero la tradición pesa mucho y también debe ser tenida en cuenta.


Mi duda viene siempre cuando pienso en el equipo perdedor, al que el nuestro le ha arrebatado el título y por ascender nosotros el descendió de categoría. También en su ciudad, tendrán una Virgen o Santa Patrona y ¿Qué harán? Creo que sería de justicia que también en procesión llegaran hasta su presencia, la recriminaran muy seriamente el abandono hacia el equipo de la ciudad e incluso la colocaran una banda con la leyenda de: «TRAIDORA» Una Virgen o Santa Patrona jamás pueden olvidar a los suyos, como habitualmente hacen muchas de ellas.


Este esperpéntico y lamentable carnaval, dentro de nada de tiempo volverá a celebrarse en multitud de lugares de nuestra geografía. En fin. La tradición es la que es y romperla, se puede hacer evidentemente, pero… ¡qué empiece y siga la fiesta! Al final, tampoco con estos actos se molesta o se ofende a nadie tanto sean creyentes o no.





8 comentarios:

KOKYCID dijo...

El refranero es sabio: "A Dios rogando y con el mazo dando", por eso lo de ir a echarle la culpa a la pobre Virgencita porque once "mataos" no logren los títulos o copas deseadas, me parece excesivo (aunque ocurrente, dicho sea de paso).
;-)

Álvaro Tilo dijo...

Conoces igual que yo que año tras año se repite la misma historia. Se suele hacer por los triunfos pero tendría el mismo sentido por los fracasos.

Aunque es un caso diferente, tiene alguna similitud. Conozco un pueblo de la ribera del Ebro que sacaron en procesión a su patrón haciendo rogativas para que lloviera y acabó en el río, al ver después de varias horas de paseo por los campos del pueblo, que seguía luciendo un sol de justicia.

Quizás también podríamos añadir aquello de: «Dad al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios»

Por cierto y creyendo que eres de Aranda, no estaría nada mal que la temporada próxima volvieran a coincidir los tres equipos burgaleses. ¿A qué Virgen, Santa o Santo se lo pedimos?

Un cordial saludo, Koky.

KOKYCID dijo...

No, amigo Alvaro, soy de Burgos "city". Y soy poco futbolero. No había visto la foto: penosa. Si procediese de un país con otro credo religioso, habría que oirnos. Una cosa es la tradición y otra el esperpento.

Temujin dijo...

Esto me recuerda a las guerras medievales, un ejercito contra otro y los sacerdotes de ambos bandos implorando la victoria del suyo...
Si estan contentos, pues que sigan...

Álvaro Tilo dijo...

Koky: Te había mandado al sur de nuestra provincia, en pleno corazón de la Ribera del Duero. Tampoco estaba nada mal, todo lo contrario.

Lo malo es cuando juntamos esperpento y tradición y por desgracia, somos muy aficionados a hacerlo.

Un cordial saludo.

Álvaro Tilo dijo...

Y los dos bandos, Temujín, rezando al mismo dios y después de la batalla, unos, los vencedores, alabándole y los perdedores maldiciéndole.

Pero ya ves, ahora de una manera incruenta (si hablamos de deporte) se siguen repitiiendo.

Un cordial saludo.

Leona catalana dijo...

Creo que a eso le llaman fe...
Menos mal que yo no tengo, es que no me gusta hacer el payaso.

Anda que la foto del cura poniéndo el balón sobre el altar, junto a la bandera del equipo... Para tirarle tomates.

A veces los no creyentes respetamos mucho más la religión que quienes se dicen devotos.

Un cordial saludo.

Álvaro Tilo dijo...

No se distinguen mucho los creyentes en acepetar que otros muchísimos no lo somos. Al revés, hay mucha más tolerancia. Allá ellos.

Ya ves, cosas que ocurren en el fútbol. Balones, copas, banderas del A. Bilbao, curas en el altar mayor de la Basílica de la patrona, Virgen de Begoña... Demencial.

Un cordial saludo.